Retombée
no busca la arcilla su luna entre las ramas sino que cuaja inalterada en su abandono la noche que en pulseras y en sistros retrocede de laúdes y estrellas rellena su canasta respiración sumergida astucia descansada un sueño báquico va tensando elude los espejos ciñe la escurridiza cereza fulgurante

